Cuando uno se mete en el mundo de las compras y contratos gubernamentales, puede que vea una novela de suspenso, entre papeleo, retrasos y, claro, las famosas licitaciones que parecen hechas para que todo se quede en la burocracia, ¿y si les dijera que esta historia tiene un giro inesperado? un giro que transforma la manera en que el gobierno compra lo que necesita, todo con la esperanza de acabar con las malas prácticas que muchos vemos una y otra vez.
La nueva Ley de Compras del Gobierno viene a darle un giro a cómo se compran cosas y se contratan servicios, la idea es hacer todo más transparente, rápido y amigable con el medio ambiente, como lo que se hace en otros países, le abre la puerta a la gente y a las pequeñas y medianas empresas para que se sumen y participen más. ¡Una mano para todos!
Procesos de compras exitosas al estilo de las grandes cadenas comerciales, o métodos usados por los países más evolucionaros en el comercio internacional, sin simulación y corrupción, permitirá el paso a la competitividad, hoy es un martirio para algunos sectores de compradores de gobierno como los medicamentos reducir tiempos de licitación y conseguir en el mercado mundial el proveedor de la patente de medicinas, asegurar del proveedor la existencia, abasto y distribución territorial, obtener los mejores precios y garantías, asegurar la calidad de producto, por eso la nueva ley preve diversas estrategias que solucionen la problemática, porque hoy no es la falta del dinero público o la capacidad de los funcionarios del sector salud, es lo limitado de los procesos legales.
El mercado mundial evolucionó en los últimos años, hoy en día cualquier joven compra en línea cualquier producto en el mundo al mejor precio y entrega casi instantánea aunque venga del otro lado del mundo y el gobierno tiene que modernizarse, ordenar desde la ley las prácticas de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez en materia de adquisiciones y arrendamientos en el sector público para que se aseguren las mejores condiciones en favor del pueblo y se cuiden los recursos públicos.
Uno de los aspectos más innovadores de la reforma es la sustitución del sistema CompraNet por la Plataforma Digital de Contrataciones Públicas, un sistema que agilizará y transparentará todos los procedimientos de contratación gubernamental, esta plataforma permitirá la firma de contratos de manera electrónica y contará con un módulo especial: la Tienda Digital del Gobierno Federal, donde se podrán adquirir bienes y servicios de uso común, como agua y artículos de oficina, de manera ágil e inmediata, no más papeleríos ni los interminables trámites presenciales, vamos, hasta parece que damos un paso hacia el futuro.
Una evolución jurídica, comercial y digital de compras sepulta al vetusto CompraNet y por fin exenta del burocratismo de licitaciones públicas, las adquisición militares, de seguridad nacional, seguridad pública o la salubridad, porque primero y sobre todo está la vida humana del ciudadano, imaginar una nueva pandemia, un desabasto de medicamentos contra el cancer o una contingencia militar y no contar con una ley eficiente.
Para garantizar un uso racional de los recursos públicos, la ley introduce la figura de los Acuerdos Marco, contratos preestablecidos entre dependencias y proveedores que cumplen con requisitos técnicos y de calidad, estos acuerdos harán que las dependencias compren lo que necesitan de forma más eficiente, consigan mejores precios y, de paso, ayuden a mover el mercado; todo queda más ordenado y con mejores resultados.
Y si hablamos de Compras Consolidadas, esto se pone aún mejor, el gobierno agrupa las necesidades de varias dependencias en un solo contrato, lo que permite negociar mejores precios, piensen como comprar al por mayor: si el gobierno compra más, puede conseguir mejores ofertas, esta estrategia debería generar ahorros que, si todo sale bien, se reflejarían en un uso más racional de los recursos públicos.
La ley otorga a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno una participación muy activa en la vigilancia de los procesos, en la selección de mejores alternativas de compra, protege al funcionario de responsabilidades administrativas y garantiza al estado compras a tiempo y vigilancia en tiempo real de los recursos.
El Comité de Contrataciones Estratégicas va a ser el encargado de decidir qué bienes y servicios se podrán comprar bajo el sistema de compras consolidadas, este comité no es cualquier cosa, se forma por ocho personas que son los “guardianes” de las compras: cuatro de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, tres de la Secretaría de Hacienda, y uno de la Secretaría de Economía, además, no estarán solos, porque tendrán asesores súper especializados en contrataciones públicas y apoyo de órganos internos de control, el objetivo, hacer todo con eficiencia, transparencia, imparcialidad y, claro, mucho sentido común, que las decisiones sean lo más justas y claras posibles. ¡Nada de sorpresas!
La nueva ley incorpora dos procedimientos innovadores: la Adjudicación Directa con Estrategia de Negociación, en casos de urgencia para evitar daños o perjuicios graves al Estado, y los Procedimientos de Contratación derivados de los Acuerdos Marco, para una mayor competitividad entre los proveedores previamente seleccionados.
Todo más justo y ecológico, el proyecto de ley apuesta por las "compras verdes", que el gobierno compre cosas que sean amigables y respetuosas con el medio ambiente, asegurar de que los productos que se compren vengan de fuentes sostenibles, sobre todo en lo que tiene que ver con los bosques, la reforma le da un empujón a las pequeñas y medianas empresas y a las que forman parte de grupos vulnerables, para que tengan más oportunidades de competir y conseguir contratos del gobierno.
Para reforzar la rendición de cuentas, la ley contempla la participación de testigos sociales en los procedimientos de contratación, ciudadanos supervisarán todas las etapas del proceso y emitirán un informe final que se publicará en la Plataforma Digital de Contrataciones Públicas en un plazo de 10 días naturales, los testigos sociales deberán actuar con profesionalismo y apego a la ley, ya que, en caso de incumplimiento, se sancionan.
La nueva Ley Federal de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios es un paso grande para modernizar cómo el gobierno hace sus compras, con herramientas digitales, estrategias más chidas para comprar lo que necesita y un enfoque en la transparencia y lo ecológico, el objetivo es que los recursos del pueblo se usen de la mejor manera posible, con beneficio al gobierno, al pueblo y a los pequeños emprendedores; el barrio los respalda y esta ley también.
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